La democracia (el latín tardío democratĭa, y este del griego δημοκρατία dēmokratía) es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la ciudadanía.
En la actualidad hay un gran número, pero se diferencian en la manera de ejercer el gobierno democrático o en los lineamientos y tendencias ideológicas que se pretenden a aplicar en las políticas públicas.
La monarquía (del lat. tardío monarchĭa, y este del gr. μοναρχία monarchía) organización del Estado en la jefatura y representación supremas son ejercidas por una persona que, a título de rey, ha recibido el poder por vía hereditaria y puede transmitirlo del mismo modo.
En la antigua Grecia había otros regímenes políticos como:
La aristocracia (sistema político sugerido por Platón y Aristóteles encabezado por gente que sobresale por su sabiduría y capacidad intelectual, habiendo sido estudiantes de colegios o universidades).
La timocracia ( los únicos que participan en el gobierno son los ciudadanos que poseen un determinado capital o un cierto tipo de propiedades y la búsqueda del honor ).
La tiranía (régimen de poder absoluto, de ordinario unipersonal, instaurado por un tirano; el gobernante que había accedido al poder mediante la violencia, derrocando al anterior gobierno de una polis bien gracias al apoyo popular o mediante un golpe de estado militar o una intervención extranjera).
La tiranía (régimen de poder absoluto, de ordinario unipersonal, instaurado por un tirano; el gobernante que había accedido al poder mediante la violencia, derrocando al anterior gobierno de una polis bien gracias al apoyo popular o mediante un golpe de estado militar o una intervención extranjera).
Puede definirse con mayor precisión como un modelo político que facilita a la ciudadanía su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas. En la actualidad se manifiesta usualmente por medio de una diversidad de mecanismos, como presupuestos participativos, consejos vecinales o comunales o consultas populares.
En la Grecia antigua la gente no elegía a representantes para votar en su nombre, sino que desarrollaban la legislación y ejercían el poder ejecutivo de manera personal. La participación no era universal, pero entre los que participaban apenas influía el poder económico, y la cantidad de gente involucrada era enorme. Las opiniones de los votantes estaban notablemente influidas por las sátiras políticas realizadas por los poetas cómicos en los teatros.







